B4Health fue fundada con un propósito concreto:
Queremos evitar el dolor causado por la transmisión de infecciones ambientales

FERNANDO CARRERA

- FUNDADOR / DIRECTOR -

MBA por la Escuela de Organización Industrial (Madrid) y Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales (UCM), ha desarrollado su carrera profesional durante 25 años en empresas de primer nivel nacionales e internacionales y en varias startups. Autodidacta en formación continua para encontrar las mejores alternativas que permitan mejorar la vida de todos en cualquier campo.

ANA MONEGAL

- DRA. QUÍMICA -

Doctorada en Química por el IQS ha trabajado en investigación en laboratorios de primer orden como el de la Universidad de Berkeley (California), el laboratorio europeo de Biología Molecular (Heidelberg, Alemania), el IFOM y el Instituto Europeo de Oncología de Milán, la Universidad Claude Bernard (Lyon, Francia) y en el propio IQS (Barcelona) dirigiendo varias tesis. Actualmente, compatibiliza su actividad profesional en B4Health con la Presidencia de la Asociación Española contra el Cáncer en Pozuelo de Alarcón (Madrid).

Nos apasiona la tecnología.

Somos innovadores e inconformistas.

Nos preocupan las personas y el medio ambiente.

Cuando comenzó la pandemia y, con ella, el confinamiento, miles de vidas perdidas, quirófanos cerrados, negocios con la persiana bajada, perdidas y dolor por todos sitios; nos negamos a admitir que no hubiera nada con lo que combatir al virus.  

Reconozco que no sabía por dónde empezar, lo que sí tenía claro es que su efectividad debía estar demostrada científicamente, así como ecológica y muy sencilla de usar para que fuera accesible a todo el mundo.

Por casualidad, Ana me comentó que llevaban años utilizando la luz ultravioleta de rango germicida (UVC) en los laboratorios para esterilizar las cabinas donde trabajan con los patógenos.

A partir de ese momento, profundizamos en el estudio de la luz UVC. No existían estudios que validasen la inactivación del SARS-CoV-2, aunque sí, cientos de publicaciones científicas sobre su eficacia para la inactivación de miles de patógenos.

Adquirimos nuestros primeros dispositivos y realizamos ensayos con laboratorios de primer nivel (AENOR, IQS) para comprobarla efectividad, medir los resultados, las emisiones, las potencias y los tiempos de inactivación necesarios.

Recuerdo haber visto un video en YouTube de un médico que describía cómo desinfectaba las mascarillas en una caja de cartón gracias a la luz UVC como única alternativa ante la falta de material.

Poco después aparecería el estudio realizado por la Universidad de Nebraska que confirmaba la efectividad de la desinfección UVC para las mascarillas.

Aún faltarían meses para poder ver el primer ensayo publicado sobre la inactivación del SARS-CoV-2 por radiación ultravioleta-C, al que le antecedían en el título los términos «Rápida y completa», realizado por en el National Emerging Infectious Diseases Laboratories de la Universidad de Boston por el  Dr. Anthony Griffiths, con el que tuve la fortuna de comentarlo cuando aún estaba en revisión.


Sabemos que hay una tecnología que cumple con todos los requisitos para reducir los contagios de cualquier patógeno, ecológica y al alcance de todo el mundo; y eso es lo que nos hemos propuesto y por lo que luchamos cada día.

Evitar infecciones, evitar contagios y evitar sufrimiento innecesario.

En nuestro espíritu de hacer accesible esta tecnología a todo el mundo, hemos creado un programa por el que donamos un dispositivo por cada cinco vendidos a aquellos que no puedan adquirirlos.